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sábado, agosto 17, 2019

Discurso de la ceremonial inaugural del Túnel de Oriente realizada el 15 de agosto de 2019, a cargo del Ing. Gonzalo Echeverri, Presidente de la Junta Directiva de la Concesión Túnel Aburra Oriente S.A.



Inmensa alegría, satisfacción y orgullo nos produce entregar al servicio de la comunidad esta majestuosa obra, sueño de los Antioqueños. Viejo sueño nuestro. Por deferencia de un gran amigo, tuve la oportunidad de conocer una comunicación fechada en noviembre 5 de 1966 ( hace 53 años) firmada por el ilustre dirigente nuestro, el Dr. Jacques De Bedout Villa y dirigida a los concejales de la época, invitándolos a acometer una conexión vial subterránea y moderna entre los Valles del Aburrá y San Nicolás, cuya concepción describe allí , en ese documento y con pasmosa exactitud, la que hoy hemos vuelto por fin una realidad para beneficio de todos. Ingeniero visionario el Dr. Jacques. Varios intentos posteriores pretendieron el mismo objetivo sin éxito, por diversas razones que no es necesario recordar acá, hasta que el día 20 de Diciembre de 1997, (casi 22 años atrás) por iniciativa de nuestro senador y expresidente de la República Dr, Alvaro Uribe Vélez, plasmaron sus firmas el Concedente y el Concesionario  para obligarse a la realización de éste magnífico proyecto.

Caben acá entonces algunas reflexiones:

Las grandes obras de infraestructura que necesitan nuestro país y sus regiones requieren para su concepción, planificación y ejecución de forma correcta, tiempos muy superiores a los de los períodos de gobierno de nuestros dirigentes. Tal vez eso explique que hayan tenido que transcurrir 12 gobernantes diferentes para llegar hasta donde estamos hoy, puesto que en muchas ocasiones cada uno de ellos concebía una obra diferente, o se oponía a ella abiertamente, o no la consideraba prioritaria. Con paciencia y tenacidad hemos logrado superar todas esas vicisitudes, al fin con éxito, pero el país no puede seguir dándose el lujo de cambiar tanto de opinión en proyectos claves para nuestro desarrollo.

Sería injusto no mencionar acá a tres gobernantes que fueron determinantes para lograr el objetivo que hoy nos convoca: Ya lo dije anteriormente, pero no me canso de repetirlo:

Fueron determinantes para este logro:
El Dr. Alvaro Uribe Vélez, quien la concibió y confió a la ingeniería antioqueña.
El Dr. Luis Alfredo Ramos Botero, quien creyó en ella, giró los primeros aportes efectivos y dió inicio a las obras,
y el Dr. Luis Pérez Gutiérrez, quien logró la refinanciación de la obra y le dió el impulso final para convertirlo en una realidad.

Quisiera aplaudirlos.

Otra circunstancia a resaltar es el hecho de que la obra es 100% ingeniería nacional, y mejor aún, yo diría que más del 95% enteramente antioqueña. Este logro debe reconfortar y enaltecer en mucho nuestra imagen ante la opinión pública, últimamente algo lastimada por infortunados hechos que han acaecido, y por diversas razones que no entro a analizar. Nuestra ingeniería se reivindica con estos logros, pero pienso que si algo hay cuestionable en nuestras grandes obras no es propiamente la ingeniería en sí, sino más bien nuestro sistema de calificación, selección y elección de las firmas ejecutoras, en todas sus disciplinas. Nuestros viejos, en su sabiuría, utilizaron siempre un aforismo popular que aún no hemos sabido asimilar: “Todo lo barato, al final, resulta caro”. El Tùnel de Oriente no fuè fruto de la despiadada “guerra del centavo” de las licitaciones, sino de un consenso inteligente y transparente entre entidades pùblicas y privadas. Lo mejor que puede sucederle a una entidad contratante, o concedente, es que su contratista obtenga utilidades razonables por su trabajo profesional honesto. Así se evitan sobrecostos, demoras, problemas de calidad, reclamaciones y tribunales.

El túnel de Oriente es un excelente ejemplo de que las “Asociaciones Público-Privadas” funcionan. Y funcionen excelentemente bien cuando se adoptan esquemas equilibrados y justos de contratación. En nuestro caso, se pactaron matrices de distribución de riesgos sin sesgos, asignando las responsabilidades en cabeza de quienes tienen la habilidad y capacidad de soportarlas, y por lo tanto la relación contractual fue siempre transparente y fluida. Esa fue la clave del éxito.

También se hace necesaria otra reflexión que cobra cada vez más importancia en estos tiempos.  Me refiero a la necesidad imperiosa de conciliar, de manera inteligente y eficaz, la protección de nuestros recursos ambientales con la correcta y oportuna ejecución de nuestras obras. Hemos demostrado acá, no sin dificultades, que ello es perfectamente posible con técnicas y prácticas de ingeniería que ya poseemos localmente y demostraron su efectividad. Me parece imperdonable que por temores infundados y de poco sustento técnico, la obra haya sido paralizada durante casi tres años por esos motivos. A la autoridad nacional ambiental  la desorientaron los fundamentalistas ambientales, pero finalmente logramos demostrar que podíamos hacerlo, que las corporaciones regionales tenían razón con el otorgamiento de las licencias respectivas, y que no se produjo absolutamente ninguna afectación ambiental durante su ejecución.

Sólo me falta mencionar, y no por último deja de ser lo más importante, el gran mérito de todos nuestros empleados y obreros de todos los órdenes quienes, incesantemente y durante casi 5 años, entregaron con valor y constancia todas sus capacidades al servicio de esta gran obra. Ellos fueron los verdaderos artífices de esta gran obra. Pido un sonoro aplauso para ellos.

También quiero agradecer personalmente a todos nuestros socios de la Concesionaria, a nuestra Junta Directiva, al Concedente y todos sus funcionarios, nuestros subcontratistas, diseñadores, interventores, entidades financieras, Corporaciones regionales autónomas, y proveedores de toda índole. Sin ellos no hubiese sido posible este gran logro. Una mención especial quiero hacer al Ingeniero José Jairo Correa Gómez, compañero de luchas desde que se gestó el contrato, Y a los Ingenieros Juan Clímaco Sánchez Arango, Jaime Ramírez Ossa y Germán Rueda Mejía quienes gerenciaron lujosamente la Concesionaria en sus diferentes épocas.

Muchas gracias a todos.

Gonzalo Echeverri Correa
Presidente
Junta Directiva
Concesión Túnel Aburrá Oriente S.A.



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